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Ábreme la puerta de tus misterios. Ciérrame la puerta; déjame dentro. El amor es llave que te desvela. Déjame cruzar, mi Señor, tu puerta. Estando contigo no pasa el tiempo. No hay gozo más grande que el que yo siento. Toquen las campanas y su clamor pregone a los hombres tu bondad, Señor. No quiero tenerte para mí solo, que tu amor contagie por igual a todos. Ábreme la puerta de tus bondades. Señor, ya estoy dentro, tira la llave. |
San Francisco de Asís

